29 septiembre, 2008

Cena-homenaje

Tenemos en Madrid, no sé si existirá en otras partes del mundo, un restaurante lírico llamado “La Castafiore” situado entre Alonso Martínez y Chueca que tiene la peculiaridad de que los camareros (dos tenores y dos barítonos) y camareras (dos sopranos y dos mezzo).cantan, acompañados por un pianista, conocidas arias de ópera paseándose por las mesas y un final, a los postres, con un pouporrí de Zarzuelas que cantan todos los comensales. Todo la mar de entretenido.

De la suculenta carta mediterránea me zampé:

En la Obertura: Medallones de foie mi-cuit con aceite de oporto “Lakmé

Para el Acto Primero: Menestra de setas “Lady Macbeth” de Mzensk

En el Acto Segundo: Brochetas de rape, langostinos y verdura a la parrilla Fallstaf

Y para el Acto Tercero: Crema de yogurt con frutas del bosque “La leyenda del beso”

Celebré todos los platos y pensé hacer una propuesta a la soprano para que me cantara nanas mientras me dormía en mi camita... pero no, larga noche tuve después y acabamos en un céntrico pub de ambiente chill out de los que llaman ilegales porque abren más allá de las cinco de la mañana.

Si la soprano con coleta de La Castafiore lee este post que sepa que la propuesta sigue en pie y quiero que me descifre lo de la leyenda del beso que me pedí de postre.

6 comentarios:

Sensai dijo...

He estado en otro similar, "La Favorita", con una carta que da menos juego para coquetear con los camareros, eso seguro :)

Besos, descarada :p

Carlos Labarta dijo...

Nada como esto para darse un verdadera homenaje...
Nada comparable al Gula Gula... Hay quien también más superficialmetne se deleita asím, yendo a estos sitios... Es cuestión de homenajes, no?
Me apunto en la agenda esta recomendación tuya, gracias!!!!!!!!!!!!!!!

Geisha dijo...

Ese lo había oído, Sensai, pero no he estado... ya caerá. Aquí, lo que se dice tontear, sí se puede porque son todos un derroche de simpatía.

Bienvenido Carlos, me has leído el pensamiento, voy mucho al Gula Gula, a cenar y a comer. Para darte envidía te diré que cené esté último viernes y la maestra de ceremonia era Deborah-hombres (la de la MTV). No sé si conocerás uno que había en Madrid más glamouroso que el Gula, gula que se llamaba Café Miranda y tiene una delegación de restaurant en Barcelona.
Nos vemos

Carlos Labarta dijo...

Estuve hace un tiempo y también estaba ella... Fue divertido... Sigo diciendo que no tiene que ver nada con tu cena homenaje, que envidio... Ya te digo que estoy yendo para allí, ya mismo... Me encantan eso tipo de sitios que describes, para de vez en cuando... Pero disfruto las cenas espectáculo divertidas, que no llegan a lo burdo...
Además el menú que nos cuentas es apetitoso para muchos sentidos...

Manon Kuzmin dijo...

Vaya, Geisha, qué lugar más interesante. Quizá largarle lo de las nanas de sopetón fuera demasiado, pero pedirle unas clases particulares de canto podría haber sido buena carnada (hablo por mí, obviamente, no dudo de su arte).
¿No hay en dicho restaurante, por casualidad, una chef igualmente dotada para la lírica? Oh meraviglia!
Cordiales saludos,

Manon

Geisha dijo...

En Madrid, Carlos, ya sabemos que la selección es muy variada. Hay restaurantes donde el espectáculo está en el propio plato... y me estoy acordando de algún restaurante japonés.

La susodicha, no ejercía como camarera sino como maître y allí todo el mundo estaba dotado para la lírica para bien o para mal.

Besos