28 mayo, 2008

La pianista y Schubert

La pianista japonesa Mitsuko Uchida, de 59 años, nacida cerca de Tokio y educada en Viena ha tocado infinidad de veces a Schubert. Describe así la sonata final en si bemol (D 960):

“En el primer movimiento básicamente te estás muriendo y en el movimiento lento ya estás muerto. En el scherzo, las hijas del Erlköning están bailando de un lado a otro y en el último movimiento, el portón se cierra en tus narices con un ¡Bang!. Quieres pasar al otro lado, pero no te dejan entrar. Y así sin parar, hasta que al final lo atraviesas feliz. En realidad trata de lo que quiera que signifique aceptar la muerte. Schubert sabía que la muerte estaba cerca y ahí reside la belleza de esta pieza”.

¿No han sentido a veces que la música describe sentimientos, emociones y realidades de la vida misma? Y no quiero mencionar el bolero de Ravel (y lo menciono) con su tempo invariable, obsesivo, en un crescendo in extremis que recuerda al acto amoroso y que ya hizo famoso aquella película de Bo Dereck.

Les dejo con la sonata de Schubert en si bemol, el molto moderato tocado por la pianista portuguesa María Joao Pires


3 comentarios:

Veronica dijo...

El hombre es libertad, preocupación, trascendencia, temporalidad. En realidad, todo se reduce a esto: el hombre está "tejido en tiempo" y, en ese tiempo, es proyecto, adelantarse a... De ahí la trascendencia y la preocupación. La existencia auténtica es preocupación. Como el hombre está tejido en tiempo, el pro-yecto definitivo es la muerte. El hombre es ser-para-la-muerte. La muerte a la aceptación lúcida del destino humano. Ante la muerte cabe también el no-pensar, el disimulo, a través de una serie de distracciones que dibujan los contornos de una vida in-auténtica, en la que se vive de lo que se dice.

Muy bella la sonata.
Besos, queridísima Geisha.

Sensai dijo...

No entiendo como se enseña tan poca Música o lo hacen tan mal.
Todas las piezas se compusieron con una interpretación y aun sin conocerlo, se siente al escucharlas.

Hasta los bailes tradicionales tienen un proceso, un significado, un por qué.

Al llegar a casa, escucho la Sonata y te digo.

Besos en clave de La.

Geisha dijo...

Buena disertación sobre la muerte, no sé si Schubert se planteó todo eso. Si así hubiese sido no tendríamos sonata y Schubert pasaría a la historia como filósofo. Besos, querida

Sensai, en los colegios la formación musical es nula, aunque tuve muy buena profesora de música y mi mami se empeñó en que debía tocar la guitarra española y el clarinete (era muy amiguita de la de música). Besos