11 julio, 2009

Prohibido leer, salvo lo que yo te diga...

El gobierno venezolano pretende lanzar un plan de animación a la lectura pero ha impuesto restricciones cada vez mayores para la importación de libros a través del control de cambio de moneda que rige desde el 2003.

Las editoriales para pagar las importaciones de libros, deben tramitar un “certificado de no producción” y enviar una lista de los títulos que desean importar al Ministerio de Industria. Éste aprobará sólo la petición en el caso de que se demuestre que esos títulos no se editan en el país o que otros autores locales no han trabajado la misma temática. El colmo del recelo.

Es el único país del mundo con esta peculiar restricción para importar libros. Así las cosas, Venezuela se priva de miles de libros de novedades de editoriales de todo el mundo.

No llegan libros y encima si las editoriales venezolanas se saltan las normas se las sanciona con multas y penas de prisión... Otro Fahrenheit.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien lo ha dicho.
"Otro Fahrenheit".
Soy venezolana y veo con preocupación el cerco que desde hace tiempo se le viene haciendo a la cultura...
Hay títulos que simplemente no se consiguen.

H.O.

Geisha dijo...

Una pena, si, me alegra que deje aquí su comentario para reforzar el tema cultural venezolano.
Bienvenida, cordiales saludos.

Echos d'Amérique Latine dijo...

mmm...me parece una medida de proteccion de las editoriales nacionales. Eso ya se hace en otros paises, sin leyes tal vez, pero en la practica da lo mismo. Y Venezuela no se priva de novedades editoriales, puesto que esta ley solo impidiria la importacion de aquellos libros que no hayan trabajado la tematica. Seguro que el porcentaje es muy reducido. Por otra parte, por fin tendremos latinoamericanos publicados en editoriales del continente y de facil acceso, sin tener que pasar por el filtro ibérico de la edicion.