28 julio, 2008

La isla lujuriante

En aquella isla la epidermis se hizo suave y delgada, las mujeres notablemente bellas, las piernas notablemente largas, las voces notablemente articuladas, la sexualidad notablemente crónica... todo era notable para los ojos y el tacto. ¿La isla? Ah, me tendrían que sobornar y admito propuestas.

7 comentarios:

Roberto Bennett dijo...

el problema no está en ubicar la isla sino en sortear los mares que la rodean, es un viaje intenso y tramposo, como el de Ulises. Si no es una adivinanza ni acertijo estipulado, la fantasía es la más espléndida de las islas, ella es nuestra mirada y colorea la realidad siempre... esas piernas hermosas, esa boca jugosa, como un durazno fresco en una tarde de mucho calor, bajo la sombra de un eucaliptus y una suave brisa acaraciándote el rostro...
tu blog, brillante.

Karla dijo...

Bueno me hago una idea de que isla es, o al menos la que me sirve a mí como tal..
Besos

Veronica dijo...

¿Se puede pagar con especias?

Sensai dijo...

Esa isla es con la que soñamos todos. No se por qué, me da que está en Asia ... ¿o es mi imaginación?

Anda, da pistas "sobornables".

Besos!

Jack Celliers dijo...

Al final va a ser la isla de Lost...

Geisha dijo...

Uys, Roberto, esa isla de la que hablas dónde está... mira que voy y te soborno para que me lo digas al oído.

Bienvenido, besos, ahora paso a verte... digo, a leerte

Mírala que chula eres, tú con tu isla a tú medida. Besos

Siiii, Verónica, (te veo venir), en carne también.

mmm,pues la pista, es esa, Sensai, que es notable... ¿tú has visto algo notoriamente notable en algún lado?... no existe; y si existe, se lo cargan.

Señor Celliers, ¿esa que usted dice no está en el Pacífico?

Geisha dijo...

Pues bien, va pista:

se trata de la ínsula donde Amadís de Gaula soñaba con apurar el resto de su ajetreada vida caballeresca con su amada Oriana. Y no digo más.